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martes, 26 de enero de 2016

Crucilobiceras. Un trocito de Inglaterra en el Museo



Hace unos días Tim Brittain, de Castellazo, me dio un “pedazo pequeño de Inglaterra”. ¡Gracias!
En la imagen se puede ver un fósil piritizado y de pequeñas dimensiones, de diámetro inferior al centímetro. Crucilobiceras fue un molusco cefalópodo ammonoideo, del Jurásico Inferior (de 175 a 200 millones de años de antigüedad). Abunda mucho en las costas jurásicas de Inglaterra.

martes, 30 de junio de 2015

Icnofósil Dactyloidites


Dactyloidites. Vista general de las huellas fósiles

Vista superior. Huellas en sección longitudinal o ligeramente oblicua

Huellas en sección transversal. Los elementos radiales o tubos poseen sección elíptica-subcircular. Se ve claramente cómo rompen la laminación paralela preexistente, habiendo en ellos sedimento procesado, de grano más fino
Paco G. Barbero, de Gerbe, ha donado al Museo una piedra de varios kilos de peso, de dimensiones aproximadas: 30x20x12 centímetros. Se trata de un canto rodado, encontrado junto a un camino, fuera de contexto, por lo que se ha perdido bastante información en cuanto a su datación y otros aspectos sedimentológicos. El canto rodado en cuestión es una arenisca calcárea bien cementada, presentando una bonita laminación paralela resaltada por la erosión diferencial. En un extremo del canto rodado aparecen unas singulares huellas fósiles que ocupan una superficie aproximada de 11x7x5 centímetros, hallándose conservadas de forma parcial. Las huellas fósiles poseen morfología radial. Los elementos radiales tienden a la horizontalidad, bifurcándose distalmente. Cada elemento radial está constituido por material más fino que el del sedimento inalterado, rompiendo la laminación preexistente, de lo que se deduce hubo un procesado del sedimento por parte del organismo que produjo el icnofósil. Podemos considerar que estamos ante una huella de alimentación o fodichnia. El organismo productor excavó radialmente y luego, supuestamente, lo hizo hacia abajo, con el objetivo de obtener alimento a partir del procesado del sedimento.

Las facies arenosas en las que se encuentran estas huellas fósiles se relacionan bien con un frente deltaico progradante. En este tipo de ambientes sedimentarios se han encontrado en otros lugares huellas fósiles similares.

martes, 3 de febrero de 2015

Piedras de molino rotatorio manual, llegadas desde Escanilla

Gracias a la donación realizada por la familia de Casa Salinas, el Museo ha incrementado la diversidad de piedras de molino.

Los molinos rotatorios están conformados por dos piedras de contorno circular, una superior y otra inferior, fija la inferior y móvil la superior, acopladas y engranadas por un eje central, que con su movimiento de rotación muelen el grano o las bellotas que son introducidas por el hueco central, saliendo la harina por el intersticio que deja la unión de las dos piedras.

En Sobrarbe se comenzaron a utilizar en época ibérica, coexistiendo un tiempo con los molinos barquiformes que son más rudimentarios y sencillos.

Desde Escanilla han llegado tres piedras que pertenecen a tres molinos distintos. A continuación hablo un poco de ellas.

Piedra 1
Piedra 1. Se trata de la volandera o parte superior de un molino rotatorio, casi completa, elaborada en microconglomerado compuesto por granos de cuarcita muy bien cementados.
Tiene la pieza un diámetro que ronda los 51 centímetros, poseyendo el habitual orificio central. En la superficie superior se observa que el cuello está alzado alrededor del eje, y hay una hendidura lateral que debe estar relacionada con el mecanismo de rotación. La superficie interior presenta dos hendiduras centradas y simétricas que debieron tener la finalidad de facilitar el engarce del eje de madera; se trataría de ranuras de fijación del eje giratoria vertical.

En función de la morfología de la pieza, cabe asignarle una cronología medieval.

Piedra 2
Piedra 2. También es la volandera o parte superior de un molino rotatorio, de conservación parcial (75%), de similar composición a la anterior.
Esta pieza también tiene un diámetro que ronda los 51 centímetros, y su superficie superior es muy similar a la piedra 1. La mayor diferencia estriba en que está mejor elaborada. La superficie interior presenta varias hendiduras, posiblemente seis, tres a un lado y otras tres al otro, guardando simetría bilateral. Vemos que estas ranuras de fijación son bastante originales. Cronología medieval.

Piedra 3
Piedra 3. Esta pieza es más común y habitual de encontrarla en Sobrarbe. Su composición es similar a las dos anteriores, siendo su diámetro inferior: 38 centímetros. Se trata de la piedra inferior, fija, de un molino rotatorio manual, con morfología discoidal, sólo trabajada por su parte superior, que estaba destinada a moler; hay una cavidad semicircular central para el eje. La parte basal se halla sin trabajar. Cronología incierta.

jueves, 5 de junio de 2014

Trozo de tronco fósil del Eoceno


Vista general del fragmento de tronco fósil. Longitud superior a los 40 centímetros. Diámetro máximo que ronda los 25 centímetros, teniendo una circunferencia del orden de 68 centímetros


Tronco que presenta una sección transversal elíptica, posiblemente debida a la compactación del sedimento. No se ha conservado la estructura interna
 

Vista de la “otra cara” del tronco fósil. En posición central se observan restos de huellas fósiles generadas por animales comedores de madera. La roca, arenisca calcárea, posee una coloración gris azulada que se torna marrón por oxidación.
 
Detalle de huellas fósiles asignables al icnogénero Teredolites

Pequeñas huellas fósiles de moluscos bivalvos comedores de madera. Parece tratarse de una icnoespecie diferente a la anterior
 
Jaume Mas Moiset ha donado al Museo un trozo de tronco fósil del Eoceno que recolectó en un estrato que se generó de un ambiente marino profundo, en un canal turbidítico de la Formación San Vicente.
Hace más de 40 millones de Años buena parte de Sobrarbe estaba bajo el mar. En la zona de Aínsa y Boltaña el mar era profundo y hasta allí llegaba material detrítico procedente del continente, desde el sur. Las grandes tormentas provocaban importantes crecidas en los ríos que eran capaces de transportar inmensas cantidades de grava, arena y lodo que podían llegar hasta zonas marinas profundas a través de los canales que había bajo el mar. Ello explica que encontremos restos de madera y hojas en depósitos marinos generados a varios cientos de metros de profundidad.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Coral colonial convertido en un canto rodado

Vista general del coral colonial. Se aprecian distintas secciones naturales
 
Detalle del coral colonial, sección transversal
 
Sección oblicua, detalle
 

Sección longitudinal, detalle

Vista general del coral colonial por su zona basal
 
Las imágenes de arriba hacen referencia a un fósil de coral colonial donado al museo por Enrique Fernández (Kike). El fósil en cuestión fue encontrado en el cauce del río Ésera, en forma de canto rodado, fuera de su contexto geológico original, por lo que la información que podemos extraer de él es más limitada.

viernes, 12 de julio de 2013

Donación de un hacha de piedra pulimentada






 
Ana Carilla, compañera de trabajo, me ha dado una bonita hacha de piedra pulimentada, encontrada muchos años atrás en la zona de Bajo Peñas. Como se puede apreciar en las fotografías, el hacha presenta un buen estado de conservación; fue elaborada a partir de una roca ígnea que probablemente fue obtenida en el cauce del río Cinca. Esta pieza ya forma parte de los fondos del Museo Paleontológico de Sobrarbe y pronto podrá verse expuesta en una de las vitrinas dedicadas a la arqueología. Sus dimensiones máximas son: 112,5x49x30,8 mm. 

domingo, 24 de marzo de 2013

Coral colonial, afín a Heliastrea.


Se trata de un ejemplar donado por Paco Sierra y familia. La colonia coralina fósil se halla en un estado de conservación regular, están erosionados la mayor parte de los septos. No obstante, localmente, sí es posible apreciar algunos poliperitos mejor preservados.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Donación al museo por parte de Luis Alfonso Arcarazo.

El domingo pasado visitó el Museo Luis Alfonso Arcarazo, que vino acompañado de su mujer y unos amigos. Luis Alfonso me dio una muy agradable sorpresa cuando me mostró, y donó para el Museo, dos clavos que pertenecieron a la antigua casa Román, inmueble que estaba en ruinas a finales del siglo pasado. En el mismo lugar en el que se alzó casa Román, ahora se encuentra el edificio que alberga el Museo Paleontológico de Sobrarbe. Los clavos donados tienen un elevado valor sentimental y serán expuestos en una de las vitrinas dedicadas a la Arqueología. Estos clavos fueron realizados a mano y, probablemente, datan de la segunda mitad del s.XVIII.

Clavos donados. Pertenecieron a la puerta de entrada de la antigua casa Román de Lamata.

Cabeza del clavo menor.

Cabeza del clavo mayor.

Casa Román de Lamata en los años 50 del siglo XX, antes de caerse.

Casa Román a mediados de los años 70 del s.XX.
Observar la puerta todavía en pie, en medio de las ruinas.
Foto: L.A. Arcarazo.

El autor de la donación (arriba), junto a su amigo
 Joaquín Pardina, sobre las ruinas de casa Román.
Foto: Archivo de L.A. Arcarazo.

Parte de la fachada principal de casa Román
 que todavía permanecía en pie el año 1974.
Foto: L.A. Arcarazo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Donación al Museo por parte de Monique Espinosa.

Para ver las fotos en grande, hacer clic sobre ellas.








Hoy me he llevado una gran alegría cuando Monique Espinosa ha donado al museo una bonita e interesante piedra. Se trata de un fósil silicificado, un canto rodado encontrado en el cauce del pequeño río Susía. Monique visitó este museo el pasado 3-9-2010 y me enseñó esta pieza. Me comentó que se la quería llevar a Francia para que la vieran sus familiares, pero que luego la donaría al museo. Desde aquí quiero darle las gracias por su amabilidad y por la donación.


En cuanto al fósil en cuestión, en principio pensé que se trataría de un coral colonial, pero no lo tengo claro, hasta podría ser un resto vegetal. No sé, si alguien lo sabe puede contactar conmigo por email o por teléfoto. Gracias de antemano.

sábado, 11 de junio de 2011

Donaciones al museo

A partir de hoy pueden verse en el museo tres nuevas piezas relacionadas con la arqueología, donadas por dos vecinos de Lamata. Desde casa El Herrero han llegado dos piedras, una de ellas fue utilizada para esmolar (afilar) y está elaborada en arenisca, presentando en el centro un orificio cuadrado. La otra piedra es la parte superior, volandera, de un molino de mano giratorio y tiene un orificio central para introducir el grano el cual está bordeado por un ligero saliente circular que hizo las funciones de embudo para depositar el cereal. Molino bastante rústico y con contorno entre circular y elíptico.

Desde casa Cosculluela ha llegado un hierro encontrado al realizar obras en la bodega de la vivienda. Desconozco exactamente la funcionalidad que tuvo la pieza, pero por su morfología se intuye que pudo ser una punta de lanza.

Para ver las fotografías con mayor detalle hacer clic sobre ellas.

Piedra de afilar

La otra cara de la piedra de esmolar.

Vista lateral de la piedra de afilar.

Posible punta de lanza.

Otra vista de la pieza anterior.

Vista lateral de la posible punta de lanza.

Volandera de molino rotatorio, cara superior.

Volandera de molino rotatorio, cara inferior.

Perfil de la piedra de molino de mano.