martes, 22 de marzo de 2016

Gasterópodos pulmonados del Holoceno


Ladera erosionada en la que ha quedado una pequeña parte sin ser afectada y que conserva el primitivo suelo

Gasterópodos pulmonados que murieron hace varios siglos, quedando enterrados en el suelo que ahora se va erosionando, viendo de nuevo la luz

 
En los montes de Sobrarbe hay laderas parcialmente erosionadas que nos proporcionan información del clima habido en siglos pasados. En la actualidad son frecuentes las laderas que fueron diseccionadas por importantes lluvias torrenciales y excepcionales que provocaron el deslizamiento de grandes masas de tierra.
En las laderas afectadas por la erosión quedan, a modo de cerros testigos, porciones que no han sido afectadas; a partir de ellas podemos imaginar y deducir el clima y paisaje que hubo en el pasado.

A veces, en los retazos de suelo sin erosionar, podemos encontrar restos biológicos y arqueológicos que nos aportan información de cuándo se produjeron las etapas acumulativas y la formación del suelo. En una ladera encontré restos de varias especies de gasterópodos pulmonados; seguramente que un especialista en este tipo de animales puede aportarnos información de interés.

lunes, 14 de marzo de 2016

Epigrafía hebraica en cerámica. Hallazgos en Sefarad

Foto 1. Fragmento de cerámica con tres caracteres hebreos.
Provincia de Madrid

 
En la página 116 del libro “Epigrafía Hebrea” (Madrid 2005), escrito por el Dr. Jordi Casanovas Miró, se habla de un fragmento de cerámica común en el que aparecen incisos tres caracteres hebreos (foto 1). Según el autor, en su momento debieron ser muy comunes los elementos de uso doméstico con indicaciones en letras hebreas, si bien la fragilidad del soporte hace difícil su conservación y hay que considerarlos raros. Tal es así que en el año 2005, de la época medieval en la Península Ibérica, sólo se conocían dos objetos de este tipo, uno localizado en la provincia de Madrid y otro aparecido durante unas excavaciones en el barrio judío de Barcelona.

En cuanto al significado de las letras hebreas en la cerámica, el Dr. Jordi Casanovas apunta a que podrían hacer referencia al propietario, al contenido de la misma o a su capacidad.

De lo dicho se deduce que es singular el hallazgo de un fragmento de cerámica con caracteres hebreos en Sobrarbe (foto 2) y tiene relevancia nacional. Para más información sobre la pieza ver: http://fosilesdesobrarbe.blogspot.com.es/2016/03/epigrafia-hebrea-en-sobrarbe-caracteres.HTML
Foto 2. Vista parcial del fragmento de cerámica con caracteres hebreos. Sobrarbe (Huesca)
 
Se me ocurre otra posibilidad respecto al significado de las letras hebreas: podría tratarse del nombre del alfarero y su lugar de residencia. Hay que tener en cuenta que antiguamente algunos alfareros sellaban sus obras (foto 3); era una manera de hacerse propaganda e incrementar las ventas. Esta misma técnica también era utilizada por otros gremios como los herreros.
Foto 3. Pichela o jarra de alfarería utilizada para medir o servir el vino. Lleva el sello del alfarero: JOSÉ TRILLO. NAVAL (HUESCA)
 
El estudio de la pieza hallada en Sobrarbe, por parte de un especialista en epigrafía hebrea medieval, seguro que puede aportar información que clarifique el asunto.

lunes, 7 de marzo de 2016

Epigrafía hebrea en Sobrarbe. Caracteres de escritura en un fragmento de cerámica

Vista general del fragmento de cerámica, cara superior


Cara inferior del fragmento de cerámica

Vista lateral

Otra vista lateral. Se observan viejas fracturas cicatrizadas
Sección transversal. Vieja rotura cicatrizada


La otra sección transversal, con escoriación moderna. Observar la diferencia de color entre el corte fresco y el cicatrizado

Hace ya un tiempo encontré el fragmento de cerámica que aparece en las fotografías de arriba. Se hallaba dentro de los límites del antiguo monte de Monclús, que en época medieval englobaba el castillo de Monclús y las localidades de Monclús, Mediano, Arasanz y Plampalacios. Los residentes en estos pueblos eran vecinos de Monclús y pagaban solidariamente entre ellos los múltiples impuestos a los que estaban obligados.

Pues bien, esta pieza con epigrafía hebrea la hallé en la margen derecha del río Cinca, en una marguin de un antiguo campo de cultivo. Las aguas del pantano se encargaron de ir erosionando el terreno, saliendo a la luz la pieza en cuestión. Hay que recordar que un objeto de cerámica sin aplicación de barniz y a la intemperie no es capaz de resistir ni siquiera 100 años sin sufrir una clara erosión.

Fue una gran casualidad encontrar este fragmento de cerámica puesto que no estaba en un contexto arqueológico; habría que considerarlo un hallazgo aislado que probablemente llegó al campo de cultivo transportado junto al fiemo. El objeto se debió romper en la vivienda y de allí iría a parar a la femera.

Características del fragmento de cerámica. Cuando lo encontré estaba semienterrado y me sorprendieron los caracteres que llevaba impresos. Al estar tanto tiempo sometido al agua, se encontraba en un estado muy delicado, de modo que esperé a que estuviera bien seco y luego lo lavé con agua suave bajo el grifo, sin utilizar ningún tipo de cepillo que lo habría deteriorado, es por ello que hoy en día aún presenta un poco de barro que contribuye a poder leer mejor los caracteres.

En teoría, las probabilidades de encontrar un fragmento de cerámica de estas características en Sobrarbe eran casi nulas, puesto que en la antigua Sefarad son muy raras las inscripciones hebreas en cerámica. Además es una cerámica aislada. A veces he pensado que tanta casualidad no es posible…

El fragmento de cerámica parece corresponder a un asa parcialmente conservada, con rotura cicatrizada en los dos extremos, lo que nos informa que se rompió hace muchos años. Tiene una dimensión máxima de 60,5 milímetros y una anchura de 32 milímetros. Cerámica gris oscura en superficie, y clara en corte fresco, realizada a torno, observándose las rayas. Por sus características externas podemos encasillarla como cerámica de cronología medieval, si bien la pasta es fina y en corte fresco (unos pocos milímetros) no se observa desgrasante; es una pasta diferente a otras cerámicas del entorno, lo que hace suponer que no fue fabricada en la zona. En el monte de Lamata encontré un fragmento informe con pasta similar que también estaba fuera de contexto.  

El aspecto externo general del trozo de cerámica con epigrafía hebrea es muy similar a otros fragmentos de cerámica medievales

La inscripción hebrea parece estar incompleta en uno de los dos extremos, aunque no es seguro. Se halla un poco erosionada la parte que estuvo más tiempo a la intemperie, sin afectar seriamente a los caracteres de escritura.

He mirado en Internet qué hay en España en lo referente a epigrafía hebrea y he comprobado que la morfología de los caracteres hebreos ha ido variando a lo largo de los siglos. Los caracteres más parecidos a los que vemos en la cerámica son los que se encuentran en una lápida hebrea hallada en Béjar (Salamanca), datada por los expertos como de finales del siglo XIII. En el Museo Arqueológico de Sevilla hay un sello que también presenta algunos caracteres con morfología similar, en este caso datado como del siglo XIV.
Dibujo con los caracteres hebreos que aparecen en el fragmento de cerámica hallado en Sobrarbe
 
Dibujo con los caracteres de la lápida hebrea de Béjar (Salamanca), finales del siglo XIII


Sello de Abraham bar Sa´adiá. Museo Arqueológico de Sevilla, siglo XIV



En definitiva, hasta que algún experto en el tema se atreva a dar su opinión, me inclino a pensar que la cerámica con caracteres de escritura hebreos, hallada en Sobrarbe, es asignable al siglo XIII, ligada a la actividad de los judíos que vivieron en el antiguo término de Monclús.
La intriga sigue, sobre todo porque falta por descifrar el significado que encierran estos caracteres de escritura.

viernes, 19 de febrero de 2016

Ostrea aff. multicostata





 
Concha de tamaño medio a pequeño, inequilateral e inequivalva, de contorno subelipsoidal, alargada en sentido dorsoventral, de unos 41 mm de dimensión máxima la valva izquierda, que es de mayor tamaño y espesor que la valva derecha.
La valva izquierda está ornamentada con múltiples y gruesas costillas radiales, apreciándose una amplia superficie de fijación. La valva derecha está algo aplastada por la compactación de sedimento, ornamentada con abundantes y marcadas líneas de crecimiento.
Eoceno de Sobrarbe, Luteciense Superior. Zona costera de aguas agitadas en un mar tropical.

jueves, 11 de febrero de 2016

Turritella sp., afín a Turritella trempina


 
En la imagen de arriba se muestra un conjunto de gasterópodos turriculados de la misma especie. No conservan sus extremos anterior y posterior, salvo un ejemplar que sí conserva el ápice, aunque no su apertura.
Son muy similares a Turritella trempina y a Turritella figolina, si bien no dispongo de bibliografía como para poder opinar respecto a similitudes y diferencias con respecto a estas especies descritas hace muchos años.
Presentan concha turriculada ornamentada con líneas de crecimiento onduladas, y abundantes y finas costillas espirales que en algunos casos poseen pústulas. En el sector anterior hay costillas espirales en disposición doble, llamativas y destacas, ubicándose en la zona anterior de cada vuelta de espira.
Estos ejemplares vivieron en el Eoceno, en un fondo marino fangoso y profundo. Una vez fallecieron, no quedaron enterrados enseguida, sino que pasó un tiempo suficientemente largo como para que diversos bivalvos cementaran una de sus valvas sobre alguno de estos gasterópodos.

martes, 26 de enero de 2016

Crucilobiceras. Un trocito de Inglaterra en el Museo



Hace unos días Tim Brittain, de Castellazo, me dio un “pedazo pequeño de Inglaterra”. ¡Gracias!
En la imagen se puede ver un fósil piritizado y de pequeñas dimensiones, de diámetro inferior al centímetro. Crucilobiceras fue un molusco cefalópodo ammonoideo, del Jurásico Inferior (de 175 a 200 millones de años de antigüedad). Abunda mucho en las costas jurásicas de Inglaterra.

martes, 19 de enero de 2016

Coral solitario cementado sobre la placa de un equínido


Vista general del coral y su entorno

 
Diminuto coral solitario, de muralla gruesa, con un cáliz cóncavo que ronda los dos milímetros de diámetro. Posee seis septos principales bien marcados. La pared externa tiene costillas longitudinales; también hay dos huecos con morfología entre circular y poligonal, que inducen a pensar en coralitos. La base del coral es bastante más ancha que el cáliz. Una placa de equínido (erizo de mar) sirvió de base para la fijación de la larva del coral.
Eoceno de Sobrarbe, Luteciense.

martes, 12 de enero de 2016

Coral colonial plocoide en un canto rodado



Vista general del coral colonial, parcialmente conservado.

Sección transversal, detalle. Parece haber fusión entre varios coralitos

Vista longitudinal de los coralitos, mal conservados

Sección oblicua

Otro detalle; vista en sección transversal
 
En las proximidades de la localidad de Banastón hallamos estratos generados a partir de sedimentos de ambientes marino-profundos de la Cuenca Eocena Surpirenaica Central, del Luteciense. Cuesta creer que dentro del mar, a gran profundidad, se depositaran cantos rodados de gran tamaño, algunos de los cuales contienen fósiles parcialmente conservados, procedentes de estratos más antiguos. Las corrientes de turbidez propiciaron el transporte y posterior depósito de estos grandes cantos rodados que a veces se presentan aislados entre las margas y otras veces forman acumulaciones importantes, conglomerados resultantes de gravas depositadas en los canales turbidíticos.
El coral colonial que aparece en las fotos de arriba está conservado de forma parcial, habiendo sufrido erosión y transporte durante el Eoceno Medio, cuando ya era fósil, hallándose fuera de su contexto original.  

miércoles, 6 de enero de 2016

Terra sigillata


 
La Terra sigillata o cerámica sellada, siglos I a.C. a V d.C., es un tipo de cerámica de cronología romana, muy fina y de lujo, con un característico acabado de color rojo o anaranjado brillante propiciado por el barniz antiadherente aplicado. Hay varios tipos de terra sigillata: hispánica, itálica, gálica y africana. La decoración utilizada fue variando con el tiempo. También era diferente en cada territorio. Ello permite obtener su datación y procedencia de forma más precisa.
En Sobrarbe el poblamiento romano fue de mayor entidad a lo que en la actualidad creen los arqueólogos. La explotación agrícola del territorio era más extensa que en el presente. Hubo poblamientos alejados de las grandes vías de comunicación; es posible encontrar pequeños fragmentos de Terra sigillata en lugares remotos, un ejemplo de ello es el que aparece en la imagen de arriba.

domingo, 3 de enero de 2016

Coral solitario de contorno hexagonal

Cara superior

Cara inferior

Vista lateral. Observar su pequeño tamaño

Pequeño coral solitario y aplanado, de contorno hexagonal; 8 milímetros de dimensión máxima. En la cara superior se observan los septos, en múltiplos de seis, localmente desgastados por la erosión. Hay seis septos principales bien marcados, seis septos secundarios y 24 terciarios, todos ellos armoniosamente ordenados, convergiendo en una ligera protuberancia central. En la cara inferior hay costillas radiales que están en consonancia con los septos.

Vivió en el Eoceno de Sobrarbe, en un mar algo profundo. Coral indeterminado; se busca nombre.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Agaricia, coral colonial




Agaricia, detalle
Agaricia es un género de coral colonial de gran tamaño, meandroide y unifacial, en forma de plato. Vivió en el Eoceno, en un mar tropical, a cierta profundidad, aunque dentro de la zona fótica.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Probable molusco cefalópodo ammonoideo






 
Las tres imágenes de arriba hacen referencia a un mismo fósil conservado parcialmente en forma de molde interno. Lo encontré hace muchos años en un campo de cultivo, en una terraza del Cuaternario, en la partida de monte El Lecinar, de Lamata. En su momento me hizo mucha ilusión localizarlo, más teniendo en cuenta su color verde tan especial e inusual. Digamos que fue transportado en fechas recientes desde un punto de vista geológico, hace varias decenas de miles de años. Probablemente ya había sido transportado en otra ocasión anterior, hace millones de años.
Como se puede apreciar, debido al transporte, el fósil se halla incompleto y redondeado. Seguramente que es del Mesozoico, si bien desconozco dónde hay estratos compatibles con este fósil y su composición sedimentaria. En base a la morfología que presenta, lo más probable es que se trate de un molusco cefalópodo, quizá ammonoideo.  

martes, 8 de diciembre de 2015

Campanile giganteum


Ejemplar de Campanile giganteum
Se trata de un gasterópodo gigante, de concha turriculada, con presencia de múltiples vueltas dextrógiras. Llama la atención su ornamentación a base de recias espinas. Aunque su hábitat era un mar somero, este ejemplar fue encontrado en depósitos generados en un ambiente marino profundo, en la zona centro de Sobrarbe, Luteciense (Eoceno). Sufrió transporte por una corriente de turbidez, lo que le provocó la rotura de la concha, estando incompleto en los dos extremos: abertura y ápice.
 

martes, 1 de diciembre de 2015

Huellas de alimentación (pascichnia)


 
En la imagen de arriba vemos un conjunto de huellas fósiles de alimentación, fabricadas por animales comedores de madera. Huellas muy apretadas, puesto que los animales aprovecharon al máximo la disponibilidad alimentaria.

Eoceno. Comarca de Sobrarbe, Huesca.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Funginellastraea (Cycloseris)


Cara inferior. Presencia de una Assilina que le sirvió de fijación

Cara superior
Funginellastraea es un género de coral solitario de la familia fungiidae, con morfología discoidal aplanada, de contorno circular. Diámetro variable de unos ejemplares a otros, generalmente de unos pocos centímetros.
En la cara superior se observan los septos con crenulado, que son numerosos y bien desarrollados. En la cara inferior la epiteca muestra costillas septales bien marcadas y arrugas transversales concéntricas. Siempre hay un foraminífero asociado que parece ser la base que sirvió de fijación a la larva del coral, en este caso una Assilina.
Eoceno marino, comarca de Sobrarbe (Huesca).

martes, 10 de noviembre de 2015

Concreción tubular




 
A veces uno se encuentra unas formas geológicas de difícil interpretación. En las fotos de arriba se observa lo que podríamos llamar una concreción tubular conformada por arenisca bien cementada, habiendo un “relleno” central con arenisca peor cementada, registrándose una posterior erosión diferencial. El aspecto general es el de una esponja fósil, aunque en este caso no estamos ante una esponja.

Explicar el origen resulta difícil. Tenemos que remontarnos 42 millones de años atrás, a un mar profundo en el cual se depositaban sedimentos en un ambiente turbidítico. El depósito de arena se fue consolidando. Durante la diagénesis, por causas que desconozco, localmente hubo una mejor cementación. Las causas pueden ser varias, principalmente de carácter biológico (concrecionamiento en torno a una galería o tubo de organismo que excavó en un sedimento arenoso), aunque no es descartable el origen hidrotermal.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Finaliza el taller sobre los minerales y el patrimonio minero del Geoparque de Sobrarbe


 

 

 
Ha sido muy interesante este taller en el que hemos participado unas 30 personas, dirigido por Josep María Mata Perelló, un gran comunicador, capaz de explicar de forma sencilla y amena algo tan complicado como son los minerales y sus asociaciones. Josep María desprende sabiduría y serenidad. Posee unas ideas políticas muy claras y que no oculta, si bien es muy respetuoso y tolerante, algo que escasea hoy en día y que es de agradecer. Tiene una interesante filosofía de vida. En nuestra mente quedan palabras como blenda, galena, esfalerita, fluorita, siderita, calcita, cuarcita, hematites, mena, ganga…

sábado, 31 de octubre de 2015

Extraño canto rodado


Coralitos vistos en sección transversal


Detalle de la imagen de arriba

Coralitos en sección longitudinal
Hace 35 millones de años los ríos que desde el sureste llegaban hasta “Sobrarbe” transportaban cantos rodados poligénicos, principalmente derivados de primitivos estratos mesozoicos que se iban erosionando en tierras lejanas. También llegaban cantos rodados mucho más antiguos, paleozoicos, y otros considerablemente más modernos, del Eoceno inferior.
En las imágenes de arriba se muestra uno de esos cantos rodados, en este caso carbonatado. En él observamos en posición central una forma elipsoidal vista en sección transversal, dentro de la cual también hay estructuras peculiares, como dos líneas semicirculares y paralelas, y un pequeño sector con composición diferente y bien delimitado. Alrededor de la forma elipsoidal se aprecian un conjunto de coralitos que se hallan asociados, formando una colonia.