martes, 30 de junio de 2015

Icnofósil Dactyloidites


Dactyloidites. Vista general de las huellas fósiles

Vista superior. Huellas en sección longitudinal o ligeramente oblicua

Huellas en sección transversal. Los elementos radiales o tubos poseen sección elíptica-subcircular. Se ve claramente cómo rompen la laminación paralela preexistente, habiendo en ellos sedimento procesado, de grano más fino
Paco G. Barbero, de Gerbe, ha donado al Museo una piedra de varios kilos de peso, de dimensiones aproximadas: 30x20x12 centímetros. Se trata de un canto rodado, encontrado junto a un camino, fuera de contexto, por lo que se ha perdido bastante información en cuanto a su datación y otros aspectos sedimentológicos. El canto rodado en cuestión es una arenisca calcárea bien cementada, presentando una bonita laminación paralela resaltada por la erosión diferencial. En un extremo del canto rodado aparecen unas singulares huellas fósiles que ocupan una superficie aproximada de 11x7x5 centímetros, hallándose conservadas de forma parcial. Las huellas fósiles poseen morfología radial. Los elementos radiales tienden a la horizontalidad, bifurcándose distalmente. Cada elemento radial está constituido por material más fino que el del sedimento inalterado, rompiendo la laminación preexistente, de lo que se deduce hubo un procesado del sedimento por parte del organismo que produjo el icnofósil. Podemos considerar que estamos ante una huella de alimentación o fodichnia. El organismo productor excavó radialmente y luego, supuestamente, lo hizo hacia abajo, con el objetivo de obtener alimento a partir del procesado del sedimento.

Las facies arenosas en las que se encuentran estas huellas fósiles se relacionan bien con un frente deltaico progradante. En este tipo de ambientes sedimentarios se han encontrado en otros lugares huellas fósiles similares.

viernes, 24 de abril de 2015

Pequeño fósil indeterminado


Fósil de morfología elipsoide, hueco por dentro, rellenado de sedimento. Su eje mayor no llega a los 7 mm, alcanzando los 4,6 mm el eje menor. Paredes finas, de grosor inferior al milímetro. Superficie exterior rugosa irregular, con presencia de acanaladuras; también hay fisuras postsedimentarias. Su morfología recuerda a un huevo. Fue hallado en depósitos turbidíticos del Eoceno, cerca de Guaso.

Vista general

Vista en sección de uno de los dos fragmentos del fósil, antes de ser unidos. Se aprecia el interior y también el exterior
 



martes, 17 de marzo de 2015

Restos fósiles de tortuga en depósitos margosos plenamente marinos


Pequeño yacimiento paleontológico de vertebrados, delatado por una ligera elevación en el terreno, coronada por una aliaga

A la vegetación le gusta los fósiles de vertebrados; de ellos obtiene alimento

Detalle de algunos restos fósiles de tortuga

 
En Sobrarbe lo habitual es encontrar restos fósiles de tortugas en depósitos generados en ambientes de transición, en zonas limítrofes entre el mar y el continente. A veces las corrientes de agua provocaron un corto transporte de restos que se acumularon y dieron lugar a yacimientos.
El caso que hoy nos ocupa es diferente puesto que se trata de restos fósiles del caparazón de una tortuga localizados en margas plenamente marinas y aparentemente en un medio tranquilo, sin influencia de los aportes fluviales continentales.
En la actualidad se está poniendo de moda ir con las bicicletas de montaña por estas zonas erosionadas, algo que tiene efectos negativos sobre el patrimonio paleontológico. Sería bueno incidir desde el Geoparque de Sobrarbe en que las bicicletas de montaña vayan exclusivamente por los senderos habilitados para ello.

domingo, 22 de febrero de 2015

Piedra de molino rotatorio manual, llegada desde Olsón


 
Se trata de la volandera o parte superior de un molino rotatorio, elaborada en conglomerado.
Tiene la pieza una morfología discoidal, con un diámetro que ronda los 55-56 centímetros, siendo su espesor de unos 6,5 centímetros. Posee el habitual orificio central, de unos 50 milímetros de diámetro. Hay otro orificio en posición centro-lateral, relacionado con el mecanismo de rotación del molino, con diámetro de 30-32 mm.
La superficie superior de la piedra es plana, al igual que la inferior; en ésta última se observan dos hendiduras centradas y simétricas que debieron tener la finalidad de facilitar el engarce del eje; se trataría de ranuras de fijación del eje giratorio vertical. Por su morfología, lo más probable es que esta piedra de molino tenga una cronología bajomedieval.

martes, 3 de febrero de 2015

Piedras de molino rotatorio manual, llegadas desde Escanilla

Gracias a la donación realizada por la familia de Casa Salinas, el Museo ha incrementado la diversidad de piedras de molino.

Los molinos rotatorios están conformados por dos piedras de contorno circular, una superior y otra inferior, fija la inferior y móvil la superior, acopladas y engranadas por un eje central, que con su movimiento de rotación muelen el grano o las bellotas que son introducidas por el hueco central, saliendo la harina por el intersticio que deja la unión de las dos piedras.

En Sobrarbe se comenzaron a utilizar en época ibérica, coexistiendo un tiempo con los molinos barquiformes que son más rudimentarios y sencillos.

Desde Escanilla han llegado tres piedras que pertenecen a tres molinos distintos. A continuación hablo un poco de ellas.

Piedra 1
Piedra 1. Se trata de la volandera o parte superior de un molino rotatorio, casi completa, elaborada en microconglomerado compuesto por granos de cuarcita muy bien cementados.
Tiene la pieza un diámetro que ronda los 51 centímetros, poseyendo el habitual orificio central. En la superficie superior se observa que el cuello está alzado alrededor del eje, y hay una hendidura lateral que debe estar relacionada con el mecanismo de rotación. La superficie interior presenta dos hendiduras centradas y simétricas que debieron tener la finalidad de facilitar el engarce del eje de madera; se trataría de ranuras de fijación del eje giratoria vertical.

En función de la morfología de la pieza, cabe asignarle una cronología medieval.

Piedra 2
Piedra 2. También es la volandera o parte superior de un molino rotatorio, de conservación parcial (75%), de similar composición a la anterior.
Esta pieza también tiene un diámetro que ronda los 51 centímetros, y su superficie superior es muy similar a la piedra 1. La mayor diferencia estriba en que está mejor elaborada. La superficie interior presenta varias hendiduras, posiblemente seis, tres a un lado y otras tres al otro, guardando simetría bilateral. Vemos que estas ranuras de fijación son bastante originales. Cronología medieval.

Piedra 3
Piedra 3. Esta pieza es más común y habitual de encontrarla en Sobrarbe. Su composición es similar a las dos anteriores, siendo su diámetro inferior: 38 centímetros. Se trata de la piedra inferior, fija, de un molino rotatorio manual, con morfología discoidal, sólo trabajada por su parte superior, que estaba destinada a moler; hay una cavidad semicircular central para el eje. La parte basal se halla sin trabajar. Cronología incierta.

lunes, 2 de febrero de 2015

Gasterópodo afín al género Angaria


Distintas imágenes del mismo ejemplar
 
Se trata de un pequeño gasterópodo, de 9,6 mm de altura. Concha dextrógira, turbinada, adpresa, con la última vuelta de espira muy desarrollada; apertura holostomada. Ausencia de espinas y abundancia de nódulos ligados a costillas espirales. Hallado en facies de transición del Eoceno, Luteciense.

martes, 6 de enero de 2015

Gasterópodo afín al género Auricula


 
Gasterópodo fusiforme, de 13,7 mm. de longitud, hallado en facies de transición entre el mar y el continente, del Eoceno. Posiblemente subclase pulmonata, orden Archaeopulmonata, familia Ellobiidae, género Auricula.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Posible huella fósil


Vista general

Detalle
La originalidad de la Naturaleza no tiene límites. Hoy muestro un fósil de esos que me resultan sorprendentes y que de momento son misteriosos. Parece ser una huella fósil que exteriormente presenta ornamentación en relieve, a base de círculos o elipses (o semiesferas cóncavas y convexas) rodeadas por bandas de líneas curvas paralelas o subparalelas que son cortadas por otras, generando semicírculos. En su conjunto dan una ornamentación curiosa y original, bien conservada en la cara superior, no en la inferior.
El conjunto del fósil posee la apariencia de una huella de alimentación con forma de tubo, parcialmente conservada, teniendo una longitud que ronda los 37 mm. En sección transversal posee una morfología elíptica a subcircular.
Fósil del Luteciense, asociado a depósitos de transición, posiblemente de aguas salobres, con abundantes restos fósiles, principalmente de gasterópodos diversos, ostréidos, madera, fragmentos de caparazón de tortuga acuática contiental, y otras huellas como Teredolites.
Se agradece toda colaboración que ayude a identificar éste fósil.
 

domingo, 30 de noviembre de 2014

El manglar de Olsón

Hace más de 35 millones de años, en el sur de Sobrarbe, había un paisaje muy distinto al actual, con presencia de zonas encharcadas salobres, de transición entre el mar y el continente. El presunto manglar ocasionó la presencia de huellas de raíces en los sedimentos. Sorprende ver fósiles marinos mezclados con cantos rodados relativamente grandes. Pudo haber episodios tormentosos destacados que alteraron el medio.

Nummulites rodeado de granos de arena y pequeños cantos rodados, todo bien cementado

Assilina entre cantos rodados, algo poco habitual

Nummulites, visto de forma parcial


Impresión de gran hoja de palmera, afín a Sabalites, muy desgastada por la erosión

Icnofósil

Actividad biológica, fósil, muy intensa

Resto de hoja fósil conservada de forma parcial

Indeterminado

sábado, 15 de noviembre de 2014

MIS ARTÍCULOS GEOLÓGICOS Y PALEONTOLÓGICOS


 
Además de lo que voy publicando en este blog, hay una serie de artículos que forman parte de diversas revistas y libros.

El primer artículo paleontológico lo escribí en el año 1998 y fue publicado en el 2000. En aquellos momentos aún no manejaba el ordenador y lo realicé a mano. Amablemente me lo pasaron a ordenador, quedando erratas que finalmente no se corrigieron, entre ellas el no poner en cursiva los géneros de cocodrilo descritos. A pesar de ello se entiende el texto y lo principal quedó reflejado. En este artículo se citó por primera vez la presencia de cinco géneros diferentes de cocodrilos en el Viello Sobrarbe (Cuenca eocena de Aínsa). También se dejó constancia de la presencia de otros vertebrados fósiles como tortugas y mamíferos.

En el año 2006 fue publicado otro artículo que podríamos llamar relevante, titulado “Fósiles”, que formó parte del libro Comarca de Sobrarbe, Colección Territorio, nº 23, Diputación General de Aragón. En él se dio una visión global de la riqueza paleontológica de Sobrarbe, citándose por primera vez multitud de géneros en el territorio objeto de estudio. En lo referente a los vertebrados fósiles, se incidió en las características de los yacimientos paleontológicos y en la diversidad de grupos representados en la zona.

En 2009 se publicó el libro Guía de campo de los fósiles de Sobrarbe. Invertebrados y plantas, editado por el Centro de Estudios del Sobrarbe, de 310 páginas. En él se da una visión global de los invertebrados y plantas presentes en Sobrarbe, principalmente en la Cuenca de Aínsa, Delta de Sobrarbe.

En 2010 fue publicado el artículo “El Museo Paleontológico de Sobrarbe en Lamata (Huesca)”, que supone un referente en cuanto a la importancia del patrimonio paleontológico de Sobrarbe, conservado en el Museo Paleontológico que hay en la localidad de Lamata. Este Museo, aunque algunos pretendan negar la evidencia, es el punto de partida de la investigación paleontológica de vertebrados fósiles en la comarca de Sobrarbe. Todas las investigaciones que hay en curso referentes a sirenios, tortugas y otros grupos no habrían sido posibles sin la existencia de este museo.

En el año 2012, en el artículo “Vertebrados fósiles de Sobrarbe”, de la revista Comunicats, di una visión general y divulgativa referente a diversos grupos de vertebrados: tortugas, cocodrilos, sirenios, cetáceos, lofiodóntidos y peces.

En 2013 fue publicado el artículo “Presence of several clades of continental turtles in the Lutetian (middle Eocene) of the Sobrarbe Formation (Ainsa Basin, south-central Pyrenees, northeast Spain)”, del cual soy coautor. En este caso mi colaboración consistió en la ubicación en un mapa de los yacimientos más relevantes, indicando también el nombre de cada yacimiento y los restos localizados en cada uno de ellos. El estudio científico (descripción de los fósiles, su relevancia, geología del territorio, etc.) se debe principalmente a Adán Pérez y Xabier Murelaga.

Quedan muchos y complejos estudios paleontológicos por realizar en la comarca de Sobrarbe que deberán hacerlos paleontólogos especializados en los diversos grupos. Ahora se impone el trabajo en equipo. Personalmente, seguiré indagando en el tema, pero desde una óptica divulgativa.

RELACIÓN DE MIS ARTÍCULOS Y LIBRO PUBLICADOS:

Año
Artículo
2000
“El Viejo Sobrarbe y sus cocodrilos fósiles”, Revista Sobrarbe, Centro de Estudios del Sobrarbe, nº 6 (2000), pp. 199-238.
2005
“Puntos de interés geológico (PIG) en la cuenca del río Susía (I)”, El Gurrión, nº 98 (2005), pp. 29-36.
2005
“Puntos de interés geológico (PIG) en la cuenca del río Susía (II)”, El Gurrión, nº 99 (2005), pp. 29-34.
2005
“Geología en la Cuenca del río Susía”, Hoja informativa de la Asociación Río Susía, nº3 (2005), pp. 2-3.
2006
“Fósiles”, Comarca de Sobrarbe, Colección Territorio, nº 23, Diputación General de Aragón, Zaragoza (2006), pp. 35-44.
2006
“Marco geológico de la comarca de Sobrarbe”, Rutas CAI por Aragón, Nº 43 Sobrarbe, Zaragoza (2006) pp. 10-15.
2006
“Geología en el Susía”, Rutas CAI por Aragón, Nº 43 Sobrarbe, Zaragoza (2006), pp. 136-143.
2006
“Arquitectura popular y geología”, Hoja informativa de la Asociación Río Susía, nº4 (2006), pp. 2-5.
2007
“Piedras y actividad humana”, Hoja Informativa de la Asociación Río Susía, nº5 (2007), pp. 3-5.
2008
“El icnogénero Teredolites en Sobrarbe”. El Gurrión, nº 110 (2008), pp. 32-33.
2008
“Patrimonio natural y cultural de Aínsa-Sobrarbe: Cuello Monclús”, O´Fogaril, boletín informativo-cultural del municipio de Aínsa-Sobrarbe, nº 24 (2008), p.16.
2008
“Geología”, Descubriendo el valle del río Susía, Asociación Río Susía, Zaragoza (2008), pp. 16-20.
2008
“La geología en la arquitectura popular”, Descubriendo el valle del río Susía, Asociación Río Susía, Zaragoza (2008), pp. 20-23.
2009
Guía de campo de los fósiles de Sobrarbe. Invertebrados y plantas, Centro de Estudios del Sobrarbe, Zaragoza, 2099, 310 páginas.
2009
“El Museo Paleontológico de Sobrarbe”, Monte Perdido, nº53 (2009), pp. 14-15.
2010
“Fósiles de Sobrarbe”. Ro zimbeler de Castillazuelo, nº 20 (2010), p. 14-15.
2010
“El Museo Paleontológico de Sobrarbe en Lamata (Huesca)”, XI Jornadas Aragonesas de Paleontología, Ricla (2010). pp. 135-142.
2010
“El Museo Paleontológico de Sobrarbe”, Naturaleza aragonesa, nº 25 (2010), pp. 80-85.
2010
“La arquitectura tradicional en Sobrarbe ligada al material geológico utilizado en su construcción”, VIII Jornadas de Informadores Turísticos, Aínsa (2010).
2012
“Arquitectura popular y su relación con la geología”, VI Seminario del Geoparque de Sobrarbe, Boltaña (2012).
2012
“Vertebrados fósiles de Sobrarbe”. Comunicats, Revista de l´Institut Català de Mineralogia, Gemologia i Paleontologia, época V, nº 34/35 (2012), pp. 51-54.
2012
“Patrimonio geológico y paleontológico en la comarca de Sobrarbe”. Curso de Guía de patrimonio cultural de Sobrarbe, Boltaña (2012), en PDF.

 

miércoles, 29 de octubre de 2014

RESTOS VEGETALES DEL LUTECIENSE (EOCENO)

Hoy muestro varios fósiles de pequeño tamaño. Se trata de restos vegetales indeterminados. Fueron recolectados en terrenos del Eoceno, en ambientes continentales muy próximos al mar. Sólo sé que se trata de restos vegetales, sin poder entrar en más detalles. En algún caso parece tratarse de semillas. El aspecto de un mismo ejemplar cambia extraordinariamente según por dónde lo observemos.

Si alguien me puede aportar información, se puede poner en contacto conmigo. Gracias.
















sábado, 18 de octubre de 2014

Una Menorah en Sobrarbe. New light on Judaism in Aragón (Spain-Sefarad)


Menorah, conservada de forma parcial. Museo Paleontológico de Sobrarbe
Hoy doy a conocer la primera evidencia arqueológica de la cultura judía en Sobrarbe. Se trata de una piedra que presenta grabados por una cara. Antes de hablar de la piedra en cuestión, considero necesario hacer una pequeña introducción, ponernos en contexto; es necesario saber cuándo hubo judíos en Sobrarbe y qué es una menorah.

Presencia de judíos en Sobrarbe
La dispersión o diáspora de los judíos por todo el ámbito mediterráneo se relaciona con dos hechos: la destrucción de Jerusalén en el año 70 después de Cristo y la represión contra ellos llevada a cabo en el año 135.
No se sabe si en Sobrarbe hubo judíos entre los siglos I y XI. Sí hay constancia documental de una aljama judía en Monclús, al menos desde el siglo XII hasta mediados del siglo XIV. Se estima que en Monclús hubo una población judía que rondaría las 100-150 personas. El Concejo o “municipio” de Monclús-Montclús englobaba las localidades de Monclús, Mediano, Plampalacios y Arasanz. En la “villa” de Monclús la población judía quizá fuera mayoritaria hasta el año 1320, momento de la masacre que supuso el principio del fin de la aljama judía. En el último tercio del siglo XV el núcleo de Monclús estaba deshabitado, siendo Mediano la capital del concejo, en un principio considerado aldea, aunque luego pasó a ostentar la capitalidad.
En Aínsa hubo otra pequeña comunidad judía desde mediados del siglo XIV hasta el primer tercio del siglo XV.

¿Qué es una menorah?
Una menorah es un candelabro de siete brazos. Se trata de uno de los principales símbolos judíos, muy antiguo. Parece tratarse del símbolo de la palabra de Dios, de la iluminación espiritual, de la Verdad; todo ello unido al número siete y sus connotaciones. A lo largo de los siglos ha habido múltiples diseños.
Menorah de Andriake
Foto: ver bibliografía
 

Un resto de menorah en Sobrarbe (ver primera foto del artículo)
Se trata de una piedra, arenisca calcárea, un poco deteriorada por el paso del tiempo. La piedra en cuestión presenta ornamentación en una cara, grabada de forma sencilla, esquemática y rústica. Lo que se observa es una parte de la composición primitiva, un fragmento, por lo que es necesario interpretar e imaginar, con el consiguiente riesgo de equivocación. Posiblemente se trate de un fragmento de placa de sepultura.
En posición central se halla representado esquemáticamente el candelabro o menorah, viéndose 5 de los 7 brazos que debió tener todo el conjunto. Los brazos son más rectilíneos de lo que es habitual en otras representaciones parecidas. Base ausente. Tallo o tronco recto, sin ornamentos, acompañado a ambos lados por sendas espirales levógiras (una de ellas de mayor tamaño) lo que confiere singularidad a esta representación. Una espiral está asociada a dos trazos difíciles de interpretar por estar la pieza incompleta. Estos trazos incrementan la asimetría del conjunto.
Interpretación de la Menorah sobrarbesa.
Mirando en Internet las distintas publicaciones y páginas que hay sobre el tema, puedo afirmar que la presencia de espirales o “scrolls” asociadas a la menorah no es nada habitual, porcentaje inferior al 5%. En Turquía, en la antigua Asia Menor o Anatolia, es donde se concentran este tipo de representaciones.

Comparativa de la Menorah de Sobrarbe con la de Andriake en vista parcial. Se observa un gran parecido en el diseño, salvando las enormes distancias en lo que se refiere a la calidad de la obra y a la litología.


 

Todas estas “Menorahs” que se ven en la foto son de Asia Menor (Andriake, Priene, Sardis, Iznik), salvo la del capitel que es de El Golán, la cual evidencia la posibilidad de que el origen de la menorah con espirales asociadas esté en los capiteles de orden jónico. La cronología de estas obras oscila entre los siglos III y VII. Vemos que cada menorah tiene dos espirales asociadas, una dextrógira y otra levógira, salvo un caso en el que las dos espirales son dextrógiras, al contrario de lo que ocurre en Sobrarbe (ambas levógiras).

 
 
La menorah de Sobrarbe, atendiendo a la historia de la zona, parece ser de los siglos XII-XIV, si bien no es seguro. En simbología, las espirales levógiras se asocian a la destrucción, a la muerte, apropiado para una estela funeraria. No está claro que el autor elaborara las espirales pensando en esto, más bien parece que imitaba, dentro de sus limitadas posibilidades, otra menorah de mayor calidad que estaría en la sinagoga.
Surge una cuestión intrigante. Cabe la posibilidad que los judíos de Sobrarbe estuvieran relacionados culturalmente con los judíos de Asia Menor. En este caso los judíos de Sobrarbe provendrían de Turquía.
Es posible que las espirales sean heredadas de la cultura autóctona local, con antecedentes celtas. En este caso se habría dado una convergencia morfológica con las expresiones artísticas de Asia Menor, sin relación directa entre ambas.
Puede ser que ambas expresiones artísticas judías: las de Sobrarbe y Asia Menor, tengan un origen en la cultura indoeuropea, y las espirales no deriven de la representación de los rollos de la Torá, que sería otra posibilidad.
En definitiva, las espirales levógiras asociadas a la menorah de Sobrarbe dan al conjunto un toque de singularidad, quizá único en la cultura judía
BIBLIOGRAFÍA
 
 
 

domingo, 12 de octubre de 2014

Sierra de San Quílez (Binéfar)


La Sierra de San Quílez está en la comarca de La Litera, no muy lejos de Binéfar. Desconozco la geología de esa zona. El otro día me trajeron al Museo, para identificar, un pequeño fósil que me dijeron lo habían encontrado en la zona mencionada.
 
El fósil en cuestión parece ser un molusco gasterópodo visto en sección. Será bien recibida cualquier información que los seguidores de este blog puedan aportar.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Castillo y despoblado de Monclús

Antes de ver el reportaje fotográfico de la dura excursión que he realizado hoy, aconsejo consultar este enlace:

Restos del castillo de Monclús. Torre cilíndrica norte


Restos del castillo de Monclús. Torre cilíndrica sur

Interior de la torre sur, con vistas hacia Mediano y también hacia las Cuencas del Susía y Vero


Vistas desde el castillo hacia el norte

Mediano visto desde el castillo de Monclús

Panorama hacia El Entremón

Gran muro de mampostería próximo al castillo.
Presenta buena argamasa de cal.


Piedra caliza de gran tamaño, con orificios ¿naturales?


Enterramiento humano medieval. ¿Será judío o cristiano?

Mandíbula humana

Losas dispuestas verticalmente, conformando un cuadrado

Piedra con morfología extraña

Cerámica medieval

Fragmento de cerámica con decoración